Leí este fin de semana la desagradable noticia de que Paul Newman, enfermo de cáncer, había decidido pasar los que parecen ser sus últimos días en casa rodeado de los suyos. Morir con dignidad, como vivió, alejado del circo mediático. Me da mucha pena pero para nuestro recuerdo deja películas extraordinarias como La gata sobre el tejado de Zinc, El golpe, Dos hombres y un destino, El buscavidas o Camino a la perdición, una de sus últimas actuaciones. No solamente fué uno de los guapos oficiales de Hollywood sino un actor inmenso hecho de otra pasta y de otra época. Se acaban los mitos.

Se acban los mitos y puede que la democrácia sea uno de ellos. La Fundación Alternativas ha publicado un informe que revela que en las anteriores Elecciones Municipales el 71% de los alcaldes acusados de corrupción mantuvo el poder. Se nos llena la boca cuando hablamos de políticos de “todo a cien” en países del Tercer Mundo pero somos incapaces de verlos en nuestras propias cuidades. El premio a estar imputado por corrupción es que repitan en el cargo y no solo eso, sino que se les recibe con vítores y ánimos a las puertas de los juzgados, que dirán de nosotros en el Tercer Mundo (y en los otros dos). “Si se percibe requeza no hay castigo” dice el profesor Fernando Jiménez, autor del informe, de la Universidad de Murcia. Existen casos aún mas sangrantes, en municipios como Alhaurín el Grande o Mogán los regidores detenidos salieron nuevamente elegidos, uno de ellos con mayor ventaja (¡por lo bien que lo has hecho!). Viendo el panorama dan ganas de saltar la valla y huir a África o donde sea.

Recuerdo nuevamente a Paul Newman y pienso en el uso que algunos, carentes de dignidad y en el ejercicio de su cargo, dan a nuestra democrácia. Es una pena que el gran Rafael Azcona nos dejara hace pocos meses porque de esto haría un guión fabuloso con Newman de protagonista.

Anuncios