El niño-torero de la foto de la arriba es Michelito y es toda una estrella en Francia, del segundo se mas bien poco, pero su foto me servía para hacer lo que Forges llamaría “prueba de agudeza visual”. ¿Que coincidencias existen entre las dos fotos? A simple vista ninguna pero si prestamos atención podemos observar que ambos niños tienen muchas cosas en común. La primera unos padres de lo mas irresponsable, para cualquiera de los dos niños pediría que si esto ocurriera en España interviniera la Fiscalía de oficio y de inmediato.

¿Que consecuencias puede tener esa acitud paterna en ambos casos? En el caso de Michelito, ya que es torero debería tener un nombre mas taurino, tras haber recibido una educación en la que se ha despreciado cualquier tipo de respeto por los animales, lo peor que le puede pasar es que le acabe pasando una desgracia en una plaza de toros mientras todo el mundo le ríe las gracias a su padre. El segundo niño, al que llamaré Tommy, no me preguntéis porqué, tiene un futuro tan negro como Michelito. No solo porque los padres de ambos carezcan de sentido común. Al pequeño Tommy le pueden pasar dos cosas: la primera que acabe pegándole un tiro a cualquiera en su escuela o instituto (¿Columbine?) y la segunda que se lo acabe pegándoselo a sí mismo.

¿Hasta donde puede llegar la estupidez humana? ¿Por qué ciertas actitudes nos pueden parecer tan normales? Los niños, por su especial condición, deben hacer cosas propias de los niños y no alimentar los egos de sus propios padres. Ojalá el futuro de Michelito y de Tommy no sea tan negro como lo he pintado y se den cuenta cuando sean mayores que hay cosas en el mundo mas interesantes que hacer que no ir matándo toros o pegar tiros por ahí.

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